El Museo de la Mujer tiene como objetivo hacer una revisión de la historia de México con enfoque de género a través de un recorrido desde la época prehispánica hasta el tiempo presente, para así hacer visible el quehacer histórico de las mujeres y su contribución en a la vida nacional.
Se trata de un centro de cultura abierto a toda la población que promueve y difunde la equidad de género y el respeto a los derechos humanos de las mujeres. Apoyado por presentaciones multimedia, audios, fotografías, esculturas y pinturas, en el inmueble se exhibe la situación de las mujeres en los ámbitos político, social, económico y cultural. [1]
La mujer del México prehispánico
Los antiguos mexicanos, al igual que todos los pueblos mesoamericanos, tenían una cosmovisión dual. Concebían al mundo dividido en dos partes iguales que mantenían el equilibrio del Universo: la femenina y la masculina. A cada deidad masculina correspondía una deidad femenina. No obstante, en la práctica, las mujeres tenían menos derechos que los hombres, dependiendo del sistema político imperante.
En el imperio mexica la situación de la mujer no correspondió a la cosmovisión dual, ocupo un papel secundario, no participaba en la vida política ni en los ritos religiosos públicos, y su actividad mercantil era escasa. Se dedicaba a las tareas reproductivas y domésticas y a la elaboración de tejidos y mantos. En cambio en las ciudades estados mayas hubo mujeres gobernantes.
Son muy pocos los códices prehispánicos que sobrevivieron a la conquista. La mayoría de los que conocemos fueron elaborados por indígenas en el siglo XVI bajo el dominio español, con la interpretación de los frailes, con una visión europea católica. En los que encontramos más información sobre la vida de las mujeres son el Mendocino y el Florentino. El primero lo mandó elaborar el virrey Antonio de Mendoza y el segundo fue compilado por Fray Bernardino de Sahagún y se encuentra en la Biblioteca Laurenziana de Florencia, Italia. Este último contiene a los Huehuetlatloli, o consejos de los pares a los hijos.
El pasado prehispánico fue idealizado tanto por los cronistas indígenas como por los primeros estudiosos de estas culturas. Fue hasta las últimas décadas del siglo XX que se develo la organización clasista y sexista de las mismas.
En la sociedad mexica, las mujeres nobles tenían derechos inferiores. Al momento de su muerte, los personajes masculinos eran colocados en una pira con 40 esclavos: 20 hombres y 20 mujeres, mientras que a la mujer cihuapili se le colocaba vestida en la hoguera únicamente con sus instrumentos de hilar y tejer.
Las mujeres que morían durante el parto eran consideradas “guerreras” y adquirían así cierto estatus. Al morir durante su primer parto era denominada Cihuateteo o “mujer divina”, ya que se convertían en diosas que acompañaban al Sol de la tarde, algunas partes de su cuerpo eran conservadas como amuletos para los guerreros o curanderos. Los hombres que morían en la guerra también acompañaban al astro rey, pero regresaban a la tierra en forma de colibríes, para vivir felices consumiendo néctar de las flores.
Las mexicas eran mantenidas en cautiverio hasta el momento en que contraían matrimonio, el cual era arreglado entre los padres. “Ya que estaban satisfechos de las personas y de los signos, según sus agorerías, los padres y parientes más cercanos del mancebo, que eran los que siempre movían (y de presente mueven los casamientos, porque no tienen por honesto que se traten de parte de la mujer), estos enviaban algunas viejas, de las más honradas y discretas, de su misma parcialidad y parentela, las cuales llamaban cihuatlanquie, que quiere decir demandadoras de mujer o negociadores de casamientos” Juan de Torquemada, los veinte y un libros rituales y Monarquía Indiana.
El marianismo novohispano, Las mujeres en la casa
Las mujeres en la casa así como España se unifico en torno a la religión católica, expulsando a musulmanes y judíos, la conquista española impuso al catolicismo, sin tolerancia de ningún otro credo religioso y unifico a los pueblos mesoamericanos asentados en el territorio que conformo a la Nueva España. En las religiones abrahamicas- judía, cristiana y musulmana- la divinidad creadora es solo una y es masculina lo cual coloco a la mujer en un lugar secundario. La cultura religiosa perpetuo la sociedad patriarcal, en la que la función social de la mujer se limitó a la reproducción. Durante los trescientos años de vida colonial, el marianismo, o imitación de la Virgen María, fue el modelo a seguir para las mujeres. Para ellas no había término medio, su conducta solo podía fluctuar entre la abregacion o el pecado. Su vida transcurría en el ámbito de lo privado. Vivian recluidas en su casa familiar, en la casa de Dios, en las casas de recogimiento o en las de mancebía. Pocas pudieron romper el cerco y trascender. Sor Juana Inés de la Cruz lo hizo, pero no dejo de sufrir las consecuencias. El principio de intolerancia religiosa impero en México desde el siglo XVI, hasta el triunfo del liberalismo, en la segunda mitad del siglo XIX.
De acuerdo con Bernal Díaz del Castillo, Malitzin era una mujer indígena de familia noble que fue vendida por su padre a caciques de Tabasco, razón por la cual conocía, además del náhuatl, la lengua maya. A la llegada de los españoles, Malitzin fue entregada a Hernán Cortes. Por su capacidad para los idiomas se convirtió en una mujer importante durante la conquista, al fungir como interprete entre los conquistadores y los conquistados. Tuvo un hijo con Cortés, quien la dio a sus generales y finalmente se casó con Juan Jaramillo.
La ciudadanía de las mujeres
Desde 1824, un excepcional y reducido grupo de zacatecas había solicitado su ciudadanía sin obtener respuesta. Casi un siglo después, la revolución dio propicio la participación política de las mujeres. Primero exigieron a Emilio Vázquez Gómez que se les otorgara el voto, después presentaron la misma demanda ante el gobierno provincial de francisco León de la Barra y al constitucional de Francisco I. Madero. Hermila Galindo presento igual demanda en el Congreso feminista de 1916 en Mérida y ante el Congreso Constituyente de Querétaro el 1917, sin lograr su objetivo.
De la Revolución feminista al tiempo presente
L a mayor revolución del siglo XX fue la liberación de las mujeres, fue una revolución pacífica y es irreversible. Su fundamentación ha sido el feminismo, doctrina social que busca que las mujeres tengan los mismos derechos que tiene el género masculino y que merece todo ser humano. El movimiento feminista lucha por la equidad entre los géneros, y fue el detonador de los movimientos de derechos humanos, para acabar con todo tipo de discriminación, de género, origen étnico, edad, discapacidad, preferencia sexual, religión o ideología. Para pasar de la tolerancia, al respeto al diferente, el derecho a la otredad.
Las ideas feministas y los avances científicos para el control natal, han permitido la liberación femenina de la década de los sesenta a la fecha. Siendo la situación de las mujeres determinante para el desarrollo integral de los pueblos, los países que han invertido en la educación de sus mujeres, han tenido un mayor desarrollo.
A mí me gusto el museo, porque aunque es un poco pequeño tiene muchas cosas interesantes y datos que a lo mejor no sabíamos, habla sobre la participación de la mujer, me pareció extraordinario ya que muchas veces toman a la mujer como un ser débil, yo siento que sería todo lo contrario, las mujeres son muy valiosas y fue mucha su participación en la historia que algunas veces no se le reconoce, me gusto saber un poco más acerca de la mujer y que lucho para poder votar, me parece que antes todo era muy injusto porque no dejaban que las mujeres votaran, todos al igual que ahora tenían el derecho de hacerlo me da mucho gusto saber que lograron que eso se quitara y que todos puedan votar por igual.
[1] http://www.notiese.org/notiese.php?ctn_id=4804
Museo de la Mujer
Vázquez Hernández Hueman Rodolfo.
El Museo fue inaugurado el 8 de marzo de 2011, en conmemoración del Día Internacional de la Mujer, y está ubicado en la calle de Bolivia 17, en el Centro Histórico, en el edificio que perteneció a la antigua Imprenta Universitaria, fundada en 1937 durante el rectorado del Lic. Luis Chico Goerne.
El museo de la mujer, es un lugar en el cual aprender acerca de la historia mexicana, a partir de la visión femenina, es muy fácil y entretenido; pues nos presenta una amplia variedad de exposiciones apoyadas con tecnología que son enriquecedoras de la cultura general.
“El museo es un libro abierto para toda la ciudadanía; un centro de difusión de una nueva cultura de equidad y respeto a los Derechos Humanos de las mujeres.”
En el museo existen pocas salas, pero bien equipadas con materiales que van desde murales y estatuillas de la heroínas mexicanas, hasta proyecciones de videos acerca de la lucha de la mujer a lo largo de la historia.
Foto: Vázquez Hernández Hueman R
De igual forma, se nos muestra la visión de la población hacia la mujer, la más predominante fue, y en algunos lugares sigue siendo, la idea de que las mujeres debían vivir bajo la religión, que siempre deberían conservarse puras, inclusive se decía que cada familia con hijas, debía convertir a su primer hija en monja para dar respeto a la familia. Esta visión, en lo particular, es muy dominante en cuanto al poder de los padres en los hijos, pues se les permitía ser lo que quisieran; quienes fuesen diferentes, serían mal vistos en la sociedad ignorante y cerrada.
Fotos: Vázquez Hernández Hueman R.
El arte que toma como referencia la hermosura femenina, es impresionante, pues es otra visión de las mujeres que no las muestra débiles como muchos piensan que son, las muestra como lo mejor de este mundo. En el caso de las heroínas mexicanas, son presentadas como lo que fueron y como lo que siempre serán…mujeres dispuestas a perderlo todo por su patria. Y en cada una se ve reflejado el espíritu patriótico y el gran talento femenino.
Foto: Vázquez Hernández Hueman R.
El museo es pequeño pero muy informativo, por lo que es un orgullo saber, como universitario que soy, que es un esfuerzo en cooperación con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y que es el primer museo con base en la mujer en México y el segundo en América latina. “Nuestro agradecimiento perene a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y a su rector, doctor José Narro Robles, por haber hecho posible la existencia del primer Museo de la Mujer en México, segundo en América Latina.”
Foto: Vázquez Hernández Hueman R.
Página oficial del museo de la mujer: http://www.museodelamujer.org.mx/





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